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GUARANÁ
El guaraná (Paulina cupana), también conocido como uabano, bejuco, pajolillo o azucarito es una planta del Amazonas y se puede encontrar en Colombia, Paraguay y Venezuela, aunque el país que más cultiva y produce derivados de esta planta es Brasil.
Contiene cafeína, igual que el café o el té, que en este caso este alcaloide se denomina guaranina. La guaranina afecta a nuestro sistema nervioso central por lo que tiene efectos estimulantes y vigorizantes. Además de guaranina, contiene teofilina, saponinas, taninos y ácido gálico.
Al contrario que ocurre con el café, el efecto estimulante del guaraná se produce poco a poco y alargándose mucho más en el tiempo, ya que la cafeína del guaraná está ligada a otros componentes químicos que tardan más en ser reducidos.
Su principio activo se encuentra sobre todo en sus semillas, que nacen de unas flores amarillas. Sus frutos son pequeños y rojos con un interior blanco y negro que se agrupan en racimos. La forma tradicional de consumir guaraná en la Amazonía consistía en recolectar las semillas y dejarlas fermentar y secar, después estas se molían y se elaboraba una “pasta” que también se dejaba secar hasta quedar dura. Ese bloque de guaraná se raspaba y se consumía en forma de polvo en dosis aproximadas de 2 gr.
Tiene propiedades tónicas y estimulantes parecidas por ejemplo a las propiedades del ginseng, es excitante y aumenta la potencia sexual y el rendimiento físico e intelectual. Es muy utilizado durante estados carenciales y estrés que producen decaimiento e inapetencia sexual. También es un diurético suave, lo que quiere decir que ayuda a prevenir la retención de líquidos y aumenta la producción de orina.
Es estimulante cardíaco y dilata los vasos sanguíneos (como por ejemplo la conocida “aspirina”), por lo que alivia el dolor de cabeza.
Además, ayuda a regular las funciones intestinales, es muy antioxidante y se le atribuyen propiedades adelgazantes aún no demostradas científicamente.
Por todas estas propiedades, el guaraná está indicado en caso de depresión, agotamiento, estrés, fatiga, esfuerzo físico o intelectual, estreñimiento, diarreas, post-operatorios, dolor de cabeza, dolores musculares o inapetencia sexual.
No se debe consumir en caso de insomnio, ansiedad o nerviosismo, ni tampoco es recomendable para menores de 12 años.
F.:elherbolario.com
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COMINO y sus propiedades
El comino, cuyo nombre científico es Cuminum cyminum L., es una planta herbácea anual de escaso crecimiento perteneciente a la familia de las umbelíferas y originaria del norte de África.
La planta del comino, que recibe el mismo nombre que su fruto, tiene una altura media de 30-40 cm, con abundantes ramas salpicadas de hojas finas en forma de aguja. Las flores, de color rosa o blanco, están agrupadas en forma de paraguas invertido (umbela) naciendo al final de pequeños radios que salen de un punto común, su floración se produce durante el mes de junio. El fruto es ovalado, de 1,5 cm de espesor, entre 5-6 milímetros de largo, estrías longitudinales y recubierto por una densa vellosidad que le confiere un tacto áspero. Las semillas, de color amarillo, marrón o negro concentran los nutrientes y principios activos de la planta, se recolectan en agosto o septiembre, siendo consumidas en seco, bien tostadas o naturales.
El comino prolifera en climas cálidos con abundante humedad, aunque soporta temperaturas extremas y hasta los 3.550 metros de altitud. El proceso habitual de cultivo consiste en sembrar las semillas al inicio de la primavera para después trasplantarlo a un terreno soleado y con buen drenaje durante aproximadamente 4 meses, hasta alcanzar la maduración.
Existen varias clases de este condimento dependiendo del color de su semilla e intensidad del aroma: comino blanco y comino negro. El comino blanco es el más abundante en la gastronomía europea y asiática. El comino negro (Cuminum nigrum) es de menor tamaño que el blanco, pero con un sabor más fuerte, amargo y de olor más penetrante, se da preferentemente en Asia. Una confusión habitual es considerar una variedad a la alcaravea (Carum carvi), conocida como comino de prado o comino romano, especie que ha sustituido desde la Edad Media al comino en la gastronomía occidental.
En la Región de Murcia el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la CARM ha clasificado la variedad Laserpitium gallicum (Cominos marranos) como especie vulnerable.
Las semillas de comino se emplea como condimento alimentario, aplicación terapéutica y como componente en perfumería y cosmética.
Las propiedades nutricionales de las semillas de comino incluyen calcio, magnesio, sodio, fósforo y potasio, así como vitaminas A, C y E. Además, la esencia es rica en aldehído cumínico, terpenos (pineno, terpineol) o flavonoides (glucósidos del luteolol y del apigenol).
Usos medicinales
El comino debe la mayor parte de sus propiedades al aldehido cumínico o cuminal, principio activo presente en su aceite esencial, que permite su uso como tónico estomacal y estimulante intestinal por lo que se usa en el tratamiento de la inapetencia, el estreñimiento, la aerofagia o las digestiones pesadas. También en tratamiento de afecciones broncopulmonares, por su poder analgésico y antimicrobiano.
Además el aceite esencial de comino se emplea como complemento alimentario por sus propiedades nutritivas ya que contiene una gran cantidad de ácidos grasos poliinsaturados para tratar diarreas y disepsias, e incluso cierto poder anticancerígeno.
Externamente se prepara como cataplasma para tratar manchas de la piel y en algunos dolores musculares.
El comino tiene además aplicaciones en medicina veterinaria, ya que estudios recientes demuestran que produce efectos de infertilidad en ratas, inhibe el crecimiento de algunos hongos de la putrefacción de los alimentos y controla la enfermedad del mildiu (una de las afecciones por hongos más frecuentes en agricultura).
Recolección y conservación
La recolección se realiza en los meses de verano, procediendo a segar estas plantas y separando sus semillas para dejarlas madurar. Posteriormente se secan colocándolas en un lugar seco y aireado envueltas en papel.
El comino se comercializa con dos sabores: natural o tostado. En ambos casos se envasa en tarros de cristal para su óptima conservación.
En cocina se emplea el comino entero o en polvo, aunque una vez molido pierde gran parte de su aroma.
Otro producto que se extrae de las semillas de comino es el aceite esencial, obteniéndose mediante el proceso de prensado en frío, triturado o destilación, durante el cual puede llegar a perder hasta la mitad de su volumen dada su alta volatilidad. La esencia de comino se emplea en cosmética, como complemento nutricional o en tratamientos terapéuticos y veterinarios.
Fuente: regmurcia.com
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LECHE VEGETAL
Sustituyen perfectamente a la leche de vaca y sus ventajas son que las leches vegetales no contienen lactosa, ni grasa (colesterol), ni proteína animal.
Al carecer de lactosa, las leches vegetales pueden beberlas las personas intolerantes a este azúcar de la leche. Su organismo tiene problemas para digerirlo y reacciona ocasionando síntomas varios: dolores, diarreas, hinchazón abdominal, flatulencias y vómitos. También son una alternativa para las personas alérgicas a las proteínas de la leche de vaca.
Otro punto a favor de la leche vegetal radica en que sus componentes son fáciles de asimilar por las personas con difícil digestión. La razón de ello es simple: distintos estudios han demostrado que la lactasa, enzima con que cuenta el organismo humano para digerir adecuadamente la leche de origen animal en sus primeros años de vida, reduce su producción entre el año y medio y los cuatro años de edad, pudiendo ser su déficit una de las principales causas de intolerancia a la lactosa y alergia, pero también de indigestión durante la adolescencia, edad adulta y vejez.
Las leches vegetales contienen menos grasas y son más sanas. Por ejemplo, la cantidad de grasas de las leches de soja, avena y almendras es similar a la de la semidesnatada de vaca. La leche de arroz equivale a la de la leche de vaca desnatada. Pero la gran ventaja es su calidad. Mientras que más de la mitad de las grasas de la leche de vaca son saturadas, las vegetales contienen una parte mínima de estos lípidos nocivos. La mayoría de sus grasas son poliinsaturadas y benefician la salud cardiovascular.
Conseguir leche vegetal
Todas las leches vegetales se ofrecen envasadas en botellas plásticas o bricks de cartón. Las leches de almendras, avellanas y nueces también se comercializan en forma de crema para diluir en agua. Algunas están enriquecidas con minerales, vitaminas y nutrientes. La mejor elección son las que se elaboran con vegetales de cultivo biológico. Estas son tratadas sin fertilizantes ni productos químicos.
Los frutos y granos para elaborar las bebidas o las leches elaboradas y envasadas pueden adquirirse en los herbolarios, tiendas naturistas y secciones de dietética de los supermercados. La bebida más difícil de obtener es la de la cebada. Esta se consume menos en Occidente que en Oriente. La más asequible es la horchata.
En esencia, las leches vegetales se obtienen a través de la trituración de semillas a las cuales se les agrega agua y algún producto que mejore su sabor y permita su almacenamiento por más tiempo. En el mercado existe gran variedad de ellas y, al ser elaboradas mediante sistemas industriales especializados, rescatan importante cantidad de nutrientes, a excepción de la fibra.
Las principales bebidas de este tipo, y sus cualidades, son:
Leche de arroz
La leche de arroz no debe confundirse con el “agua de arroz”. Esta resulta de la cocción del grano, posee propiedades antidierráicas y puede beberse o agregarse a sopas y potajes. Esta leche es una bebida muy ligera, tiene un sabor dulce y se consume más como un tentempié que como un alimento. Contiene poco calcio y alrededor de la mitad de las calorías de las leches de soja, avena y almendras.
En su elaboración pueden utilizarse un poco de aceite vegetal, como saborizante, y sal marina, como conservador natural. Una vez que se abre el envase, el producto debe guardarse en el refrigerador y consumirse a más tardar en una semana.
Leche de cebada
Se elabora a partir de un cereal que en Occidente se consume en forma de malta. Ayuda a reducir el índice de colesterol (denominado LDL) en sangre. Este es el colesterol perjudicial. Esta leche también contiene sustancias anticancerígenas. La cebada es un cereal de alto valor nutritivo pues aporta proteínas, azúcares, calcio, fósforo, hierro y vitamina B.
Al igual que la leche de arroz, tiene propiedades para controlar la diarrea, ayuda a eliminar la sed y previene la deshidratación. Su sabor es mucho mejor cuando se toma fría.
Leche de almendras
Es muy digestiva y no produce fermentaciones en el intestino. Se recomienda para los adolescentes, personas convalecientes, madres lactantes y quienes tengan digestiones problemáticas.
Respecto a sus propiedades nutritivas, podemos decir que aporta vitaminas A y B5 (ácido pantoténico), además de que es rica en potasio, por lo que es muy adecuada para personas con deficiencia de este mineral, a saber, pacientes con diarrea, vómito o que utilizan diuréticos (medicamentos que estimulan la emisión de orina y que sirven para controlar la presión arterial elevada). También contiene calcio y fósforo, los cuales desempeñan importante labor en la formación y fortalecimiento de los huesos.
Posee gran cantidad de proteínas que pueden complementar a las de origen animal, así como alto porcentaje de fibra soluble que protege a la pared intestinal y regula la absorción de azúcares y colesterol. Por si fuera poco, proporciona mucho ácido oleico, que es el más apropiado para evitar infartos (muerte de tejidos cerebrales o del corazón por interrupción del flujo sanguíneo).
Algunas leches elaboradas con avellanas y nueces tienen propiedades nutritivas similares a la de las almendras.
Leche de avena
Entre los cereales la avena es la más completa por sus cualidades energéticas, nutritivas y terapéuticas. Contiene altas concentraciones de aminoácidos esenciales, ácidos grasos, carbohidratos, vitaminas y minerales. Al ser tan rica energéticamente, se convierte en el alimento ideal para reponer fuerzas, combatir el cansancio y somnolencia, además de resistir el estrés. Posee un delicado sabor muy agradable al paladar. Al ser muy suave y energética es ideal para quienes sufren problemas digestivos.
Muy recomendable para estudiantes, deportistas y personas de la tercera edad. Cuando se utiliza esta leche hay que agitar bien el envase y a veces se debe diluir con un poco de agua para que no sea tan espesa.
Leche de soja
Posee un sabor suave y dulzón. Se comercializa con distintos sabores para hacerla más apetecible. Tiene unas propiedades similares a las de la leche de vaca, aunque es menos energética. Esta legumbre es abundante en vitaminas B y E, minerales como el calcio y hierro y es baja en grasas.
No es recomendable beber más de un litro de leche de soja al día para no superar los 100 miligramos de isoflavonas, que son unos fitoestrógenos de la soja. A partir de esta cantidad la ingestión podría tornarse perjudicial en vez de saludable.
No contiene azúcar ni grasas dañinas, por lo que es alternativa perfecta para personas con colesterol y presión sanguínea elevada o diabetes (altos niveles de azúcar en sangre). Sin embargo, aquellas personas que no digieren bien las legumbres (lenteja, garbanzo, frijol) pueden notar que tampoco asimilan del todo esta leche vegetal y presentan inflamación abdominal y diarrea. En tal caso, es mejor hervir esta bebida durante 10 minutos, a fuego lento, con una pizca de sal.
Leche de avellanas
Su elaboración es sencilla, pues sólo requiere de estos frutos molidos y agua, y puede encontrarse en tiendas especializadas en presentación líquida, en polvo y como crema o pasta.
Aporta importantes cantidades de magnesio, fósforo y calcio, por lo que es ideal para quienes requieren alimentos que ayuden a su sistema óseo o que tienen mayor necesidad de estos minerales: niños, adolescentes y personas de la tercera edad, sin descontar a mujeres embarazadas o lactando. También hay que destacar su contenido de l-arginina y aceites monoinsaturados, que son compuestos que ayudan a prevenir lesiones en venas y arterias.
Es también rica en vitamina B9 (ácido fólico), de gran utilidad para evitar malformaciones en el bebé durante la gestación, además de que incluye importante cantidad de fibra soluble, la cual estimula a los intestinos y previene el estreñimiento, son olvidar que regula la absorción de grasas y azúcares, siendo adecuada en casos de diabetes, colesterol alto y presión arterial elevada.
Finalmente, queda subrayar que si desea incorporar alguna de estas bebidas en su dieta, sea por necesidad o curiosidad, no está por demás consultar a su médico (nutriólogo) para determinar cuál es el producto que se adapta mejor a sus necesidades alimenticias, así como las cantidades que más le conviene ingerir.
Fuente: alimentacion-sana.org
FRUTAS DESECADAS
Las frutas desecadas combinan muy bien con los cereales de desayuno y lo enriquecen en vitaminas, minerales y fibra, lo que puede resultar una alternativa interesante para personas de todas las edades, con la idea de hacer esta primera comida del día, atractiva, variada y con nuevos sabores.
Estos alimentos constituyen un complemento reconstituyente idóneo de la dieta y, por su aporte extra en azúcares y calorías, resultan particularmente apropiados cuando se practican deportes de larga duración o esfuerzos físicos intensos, por lo que debería formar parte siempre de las provisiones de los montañeros y excursionistas. Su consumo está desaconsejado en caso de sobrepeso y obesidad, pues su contenido calórico es de cuatro a seis veces superior respecto a la fruta fresca de origen, y las deben tener en cuenta las personas con diabetes e hipertrigliceridemia, por su concentración en azúcares simples.
Fibra
Su contenido en fibra convierte a las frutas desecadas en alimentos interesantes en distintas situaciones o enfermedades. Abunda en su composición la fibra soluble, que tiene capacidad de formar geles viscosos que fijan la grasa y el colesterol, con lo que disminuye la absorción de dichas sustancias; razón por la cual el consumo moderado de frutas desecadas es positivo en caso de hipercolesterolemia, si ésta no va asociada a exceso de peso.
Las ciruelas y los higos desecados, en particular, por su gran cantidad de fibra insoluble, son alimentos muy eficaces para tratar el estreñimiento. La fibra insoluble, aumenta la velocidad de tránsito intestinal y con ello la evacuación de las heces (efecto laxante); secuestra los ácidos biliares, que son eliminados por las heces, lo que obliga al organismo a sintetizar más ácidos a partir del colesterol, y como consecuencia disminuye el colesterol total. La fibra insoluble arrastra el colesterol y las sustancias cancerígenas; pasan menos tiempo en contacto con la mucosa, por lo que se reduce el riesgo de hipercolesterolemia y cáncer de intestino.
Las frutas desecadas, al estar deshidratadas, son alimentos concentrados en nutrientes, entre ellos el hierro, por lo que su consumo está indicado en caso de anemia ferropénica. Para favorecer la absorción de hierro, estas frutas se han de combinar con alimentos ricos en vitamina C, tales como cítricos o su zumo, kiwi, frutas tropicales, etc. Los orejones de albaricoque, de melocotón y los higos secos destacan sobre el resto por su contenido en hierro.
Los orejones de albaricoque y de melocotón constituyen una fuente excelente de beta-caroteno o provitamina A, con actividad antioxidante, por lo que ejerce una acción preventiva en las enfermedades degenerativas, cardiovasculares y en el cáncer.
Ricas en minerales
Las frutas desecadas son uno de los alimentos con mayor concentración de potasio, por lo que su consumo está especialmente recomendado para quienes toman diuréticos que eliminan potasio y para las personas con bulimia, ya que por los vómitos autoinducidos se pierden grandes cantidades de dicho mineral. Sin embargo, para las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas controladas en potasio, el consumo de frutas desecadas está contraindicado.
La riqueza en magnesio de estas frutas las hace interesantes en situaciones en las que las necesidades de este mineral están aumentadas: mala absorción intestinal crónica, alcoholismo, tratamiento con ciertos medicamentos. Asimismo, las dietas ricas en alimentos refinados (pan blanco, arroz blanco, azúcar, pasta...), suelen tener menor contenido de magnesio que las ricas en vegetales y granos completos. El mineral se pierde durante el refinamiento de los cereales, como la harina de trigo y el arroz, y el procesamiento de los alimentos, como el azúcar, y no se añade como parte del enriquecimiento de los cereales.
Hay que tener en cuenta
El consumo habitual de frutas desecadas puede favorecer la aparición de caries dental. La consistencia pegajosa de las frutas secas hace que se adhieran a la dentadura, por lo que es recomendable cepillar los dientes después de consumirlas.
Durante el proceso de desecación industrial de estas frutas se suele emplear parafina líquida o se añade anhídrido sulfuroso para evitar que se resequen en exceso, si bien pueden trasmitir su sabor y contaminar el gusto de la fruta, por lo que es preferible adquirir las frutas desecadas orgánicas en la medida de lo posible. Además, los sulfitos provocan crisis asmáticas en algunos individuos alérgicos o reacciones alérgicas en personas sensibles.
Las frutas desecadas resultan más indigestas que las frescas de las que proceden por lo que su consumo no se recomienda a quienes padecen problemas digestivos (digestiones lentas y pesadas, flatulencia, estómago delicado...), si bien las pueden tomar en forma de compota.
Los dátiles contienen tiramina, una sustancia que provoca constricción de los vasos sanguíneos, lo que puede provocar migraña en personas propensas.
El ácido oxálico que contienen los higos secos puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que se ha de evitar el consumo si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
PIÑA O ANANÁ
Contiene una enzima, la bromelina o bromelaína, similar a las enzimas digestivas, que ayuda a digerir las proteínas, por lo que resulta un postre ideal para facilitar la digestión o como ingrediente en ensaladas para preparar al estómago de los posibles excesos.
Por su aporte de vitamina C, están especialmente recomendadas para quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dicha vitamina: personas que no toleran los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación, o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas, periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida y las pérdidas digestivas originadas por enfermedades inflamatorias crónicas disminuyen el aprovechamiento y producen mala absorción de nutrientes. Como antioxidante que es, esta vitamina contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer.
Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en la persona que tiene diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso. Además, por su contenido de hidratos de carbono, riqueza en potasio y bajo aporte de sodio, la piña resulta muy recomendable para personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón.
Quienes padecen insuficiencia renal y requieren dietas bajas en potasio, deberán cpntrolar la ingesta de piña. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, les conviene el consumo de piña.
MANDARINA
El grato dulzor, su escaso sabor ácido, junto a la suavidad de su pulpa convierten a la mandarina en uno de los cítricos más populares del mundo.
Con la salvedad de que aporta menos cantidad de vitamina C que otros cítricos, sigue siendo una fuente excelente de esta vitamina. Se sabe con seguridad que esta vitamina ejerce una clara acción antiinfecciosa, estimulando la formación de anticuerpos y la actividad de los fagocitos (célula capaz de englobar microbios y células extrañas que son destruidos en su interior). El cáncer, el Sida, las enfermedades infecciosas y las inflamatorias crónicas, como el reumatismo, hacen disminuir la concentración de esta vitamina en el plasma, por lo que es interesante en estos casos asegurar su aporte por medio de la alimentación. Otras situaciones en las que están aumentados los requerimientos son: tabaquismo, alcoholismo, empleo de ciertos medicamentos, embarazo y lactancia, estrés emocional o ambiental y la práctica intensa de deporte. En todos estos casos, está particularmente recomendado el consumo habitual de mandarinas. Y para el resto de la población, comerlas puede reportar más beneficios durante los meses invernales y en los cambios estacionales, cuando son frecuentes los altibajos en el sistema de defensas y se es propenso a contraer catarros o infecciones.
La mandarina es una de las frutas que más carotenoides presenta en su composición, aporta beta-criptoxantina y beta-caroteno en cantidades sobresalientes. La actividad antioxidante de estos elementos fitoquímicos y de la vitamina C, proporcionan al alimento propiedades fisiológicas que van más allá de las nutricionales propiamente dichas. Los antioxidantes combaten la acción nociva de los radicales libres, sustancias responsables del desarrollo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer.
En caso de anemia ferropénica, es muy útil consumir mandarinas acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral, ya que la vitamina C que aporta aumenta la absorción de hierro y esto acelera la recuperación.
Para los deportistas, por su contenido en potasio, vitamina C, carotenoides y otros nutrientes, constituye una buena alternativa para reponer los minerales y el líquido perdidos después de la actividad física y para minimizar el riesgo de lesiones y potenciar las defensas. Su zumo mezclado con agua, bicarbonato y azúcares puede hacer perfectamente las funciones de bebida rehidratante durante la competición en deportes que tengan una duración mayor a 90 minutos, en los que las pérdidas de glucosa, agua y electrolitos son más acusadas.
El elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico (alcaliniza la orina, ayuda a combatir las infecciones y potencia la acción de la vitamina C), convierten a las mandarinas en frutas con efecto diurético, beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis renal (favorece la eliminación de ácido úrico y sus sales).
Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto.
Potasio y fibra
Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. No obstante, el consumo de mandarinas deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de dicho mineral, les conviene el consumo de esta fruta.
La mandarina es fuente natural de fibra, esencial para combatir el estreñimiento ya estimula la motilidad intestinal, la mayor parte de la cual se encuentra en la pulpa blanca que hay debajo de la piel y entre los gajos y que no conviene desechar. Esta sustancia, asimismo favorece el tránsito del contenido fecal a lo largo del colon, disminuyendo el tiempo de contacto entre sustancias nocivas y la pared del aparato digestivo, ayuda a disminuir la absorción de grasa y colesterol, al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) y tiene un efecto saciante, por lo que resulta una fruta indicada para las personas con hipercolesterolemia, diabetes y exceso de peso.
El ácido oxálico que contienen las mandarinas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
CEREZAS
Es una fruta de gran aceptación, muy atractiva para los niños, cualidad por la cual se puede destacar como modelo para la educación de los hábitos alimenticios de los más pequeños, incentivando así el consumo de este grupo tan importante de alimentos.
Las cerezas tienen un elevado contenido en antocianos y ácido elágico, de acción antioxidante y antiséptica; para combatir infecciones. Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales libres".
La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de alterar el ADN ( los genes ), las proteínas y los lípidos o grasas ( "oxidación" ). En nuestro cuerpo existen células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino..) y otras que no (células del hígado...). Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras, favoreciendo el desarrollo de cáncer o bien, reducen la funcionalidad de las segundas, lo que es característico del proceso de envejecimiento. Existen determinadas situaciones que aumentan la producción de radicales libres, entre ellos: el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, situaciones de estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición a las radiaciones solares. La relación entre antioxidantes y enfermedades cardiovasculares, es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c), la que desempeña un papel fundamental tanto en la iniciación como en el desarrollo de la aterosclerosis (enfermedad que consiste en un engrosamiento y dureza anormal de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos, debido a un depósito de material graso y células, que impide o dificulta el paso de la sangre). Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.
Por su abundancia de potasio, el consumo de cerezas y guindas se ha de hacer con moderación en caso de insuficiencia renal, en la que el aporte de potasio está restringido. Sin embargo, por su alto contenido en agua y potasio, posee un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis o cálculos renales (facilitan la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retención de líquidos. También conviene su consumo cuando se emplean diuréticos que eliminan dicho mineral, y en caso de bulimia debido a los episodios de vómitos autoinducidos que originan grandes pérdidas. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen diabetes. No obstante, las cerezas más tardías tienen mayor contenido en azúcares por lo que las personas con diabetes y quienes llevan a cabo regímenes para perder peso deberán tener en cuenta la ración de consumo.
El ácido oxálico que contienen las cerezas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
HIGO
Los higos y las brevas son muy ricos en hidratos de carbono, que el organismo transforma en glucosa. Por ello, los higos y las brevas son frutas recomendables para todas aquellas personas en general, y en particular, para quienes necesiten un aporte extra de energía; embarazadas, lactantes, niños en época de crecimiento y adolescentes y para personas con un desgaste físico o intelectual importante. Teniendo en cuenta la cantidad de glucosa que aporta, es muy interesante su consumo en personas que realizan actividades deportivas intensas, sobre todo en épocas de entrenamiento o en la alimentación postcompetición, para reponer los depósitos de glucógeno que han sido agotados. En el momento de la precompetición no están indicados debido a su contenido en fibra, que podría provocar molestias intestinales, al retrasar la digestión o acelerar el reflejo de la defecación. Los higos se digieren muy bien y actúan como emolientes (suavizantes) de las mucosas del tracto gastrointestinal. Es la fibra uno de sus componentes principales, razón por la cual son consideradas frutas laxantes. La fibra tiene la capacidad de fijar sustancias (ácidos biliares, colesterol...), de modo que disminuye o retrasa su absorción. Esta propiedad es particularmente interesante para las personas con colesterol elevado, ya que se forman geles viscosos entre la fibra soluble y el colesterol que es excretado en parte junto con las heces. La fibra soluble retiene agua, por lo que aumenta el volumen de las heces haciéndolas más fluidas y la fibra insoluble aumenta la velocidad de tránsito intestinal y con ello la evacuación de las heces. Este hecho hace de los higos y las brevas una buena herramienta para poder combatir el estreñimiento y la atonía intestinal. Además, la fibra realiza una función de protección frente al cáncer de colon, ya que impide o disminuye el tiempo de contacto de sustancias cancerígenas con la mucosa del intestino grueso.Antioxidantes Se ha constatado recientemente que los higos y las brevas verdes presentan actividad antioxidante, si bien en comparación con otras frutas no es de las más relevantes. Las sustancias antioxidantes (provitamina A de estas frutas) neutralizan la acción dañina de los radicales libres por lo que contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer. Por su composición, son alimentos especialmente indicados en caso de estreñimiento (ricos en fibra), en dietas para adelgazar (por su efecto saciante), cuando se realizan actividades físicas intensas (para suplir la demanda extra de energía) y para personas con diabetes; eso sí, teniendo en cuenta el contenido calórico y de azúcares. Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Sin embargo, su abundancia de dicho mineral, deberá tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en potasio. No obstante, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de este mineral, les conviene el consumo de estas frutas.
FRAMBUESA
Las frambuesas son unos frutos que refrescan y estimulan el apetito. Una taza de frambuesas (125 gramos) contiene unos 10 gramos de fibra. Pese a su pequeño tamaño y a que su consumo, dentro de los hábitos alimenticios mediterráneos, se limita a su uso como fruta ornamental en distintos platos, es una gran portadora de fibra. A esta sustancia se le atribuye un destacado efecto protector del organismo, debido a un mecanismo de secuestro de sustancias potencialmente nocivas. La fibra "atrapa" determinados compuestos (ácidos biliares, colestero...) que son excretados junto con las heces, lo que beneficia a las personas con hipercolesterolemia o litiasis biliar. También acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de algunas de estas sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. Las frambuesas son una excelente fuente de vitamina C, nutriente con comprobada acción antioxidante, al igual que los flavonoides y el ácido elágico. Todos estos compuestos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Asimismo, la vitamina C tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica y la resistencia a las infecciones. Existen ciertas situaciones vitales en las que las necesidades orgánicas de vitamina C están aumentadas, como: embarazo, lactancia, tabaquismo, empleo de ciertos medicamentos, estrés y defensas disminuidas, práctica deportiva intensa, cáncer, Sida y enfermedades inflamatorias crónicas. En estas situaciones, el consumo de frambuesas u otras frutas ricas en vitamina C está especialmente indicado. Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto. Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. No obstante, su consumo deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de este mineral, les conviene el consumo de frambuesa.
COCO
La composición del coco varía a medida que éste madura. La grasa constituye el principal componente tras el agua y es rica en ácidos grasos saturados (88,6% del total), por lo que su valor calórico es el más alto de todas las frutas. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas. Así mismo, el coco es rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en potasio. En cuanto a otros nutrientes, destaca su aporte de fibra, que mejora el tránsito intestinal y contribuye a reducir el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El calcio y el fósforo, también intervienen en la formación de huesos y dientes, y el calcio, colabora además en la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular normal. El fósforo participa en el metabolismo energético. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Destaca además su contenido de vitamina E, de acción antioxidante y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
El coco es un fruto muy aromático y de sabor intenso y agradable. Teniendo en cuenta sus propiedades nutritivas, su consumo ocasional y en cantidades moderadas, se considera adecuado para todos los segmentos de la población sana: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores. El consumo "excesivo" de alimentos ricos en grasas saturadas provoca un aumento de los niveles de colesterol en sangre (hipercolesterolemia). Sin embargo, el coco es una fruta que en nuestro país se consume en cantidades muy pequeñas y contadas ocasiones, por lo que su consumo en fresco no plantea ningún inconveniente para la salud, es más, enriquece nuestra alimentación en sustancias nutritivas y en sabores y aromas gran cantidad de platos de nuestra gastronomía.Además, es muy rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en cuanto a otras sustancias beneficiosas que aporta, destaca su contenido de fibra, que le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en la sangre) en la persona que tiene diabetes. Por su alto valor energético, deben moderar su consumo las personas que tienen exceso de peso y por su elevado aporte de potasio, no se aconseja a quienes tienen insuficiencia renal y requieren de una dieta controlada en dicho mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo, ya que en el coco abunda dicho mineral.
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CARDO
Un alimento ideal para el hígado y la vesícula.
Los cardos, al igual que las alcachofas, constituyen un alimento ideal para para la salud del hígado y de la vesícula . Ambos son muy ricos en cinarina . Este componente posee propiedades coleréticas, es decir produce la producción de bilis por el hígado. Al aumentar la bilis favorece la digestión de los alimentos e impide la aparición de una serie de trastornos relacionados con una mala digestión relacionada con un mal funcionamiento del hígado: pesadez, acidez intestinal, gases, etc.
El incremento de la bilis contribuye, no solamente a una mayor digestión de los alimentos, sino a un descenso de los niveles de colesterol al facilitar su expulsión del organismo y reducir los niveles de producción del mismo en el hígado. ( La cinarina se aplica como suplemento para el tratamiento del colesterol, resultando un método alternativo a los fármacos tradicionales muy eficaz ) Todo esto conlleva una descongestión del hígado. y la prevención de enfermedades de este órgano, como la hepatitis o la insuficiencia hepática. En caso de haberse producido alguna enfermedad en el hígado, la inulina , otro de los grandes componentes de esta planta, junto con el ácido cafeico se consideran hepatorregenerativos, es decir tienen la capacidad de regenerar las células de este órgano por lo que favorecen su curación.
No debemos olvidar que este componente tiene propiedades colagogas, es decir estimula la producción de jugos biliares. Al estimular la producción de la vesícula biliar, además de mejorar la digestión de los alimentos, reduce el trabajo del hígado y drena la vesícula por lo que previene la formación de piedras biliares.
Un alimento bueno para la retención de líquidos
El cardo, al igual que la alcachofa, posee componentes muy buenos para eliminar líquidos del organismo. Su riqueza en ácidos ( Ácidos clorogénico, ascórbico y cafeico principalmente) junto con su contenido en cinarina y calcio convierten a este alimento en uno de los principales recursos para aumentar la orina. Esta propiedad puede ser utilizada en numerosas situaciones en que resulta conveniente incrementar la diuresis: detención de líquidos, obesidad, reumatismo, hipertensión arterial, piedras en los riñones, exceso de ácido úrico, hinchazón durante el síndrome premenstrual, etc.
Dentro del apartado del tratamiento de la obesidad, se ha de tener en cuenta que este alimento posee muy pocas calorías ( casi la mitad que las alcachofas) y un porcentaje muy elevado en agua, superior a las alcachofas.
Todo ello, junto con su contenido en potasio ( muy elevado, aunque no tanto como las alcachofas) sirven, en parte, para contrarrestar su elevado contenido en sodio. Sin embargo las alcachofas, al poseer más potasio y mucho menos sodio serían más diuréticas que los cardos y más adecuadas para todas los problemas relacionados con la eliminación de líquidos en el organismo.
Un alimento depurativo, muy adecuado para el control de la diabetes, el estreñimiento y la prevención del cáncer.
Los cardos están recomendados para las personas con diabetes. Contienen un polisacarido denominado inulina que ayuda a rebajar los niveles de azúcar de la sangre. Este componente es muy habitual en las plantas de la familia de las compuestas. De hecho, a partir de la inulina obtenida de la achicoria y otros vegetales, como la cebolla o el ajo, se produce fructosa para el consumo humano.
Es importante destacar que este componente, ademas de la reducción del nivel de glucemia en la sangre, contribuye a disminuir el nivel de colesterol, favorece la absorción del calcio ( especialmente elevado en el cardo) por lo que previene la osteoporosis , aumenta el transito intestinal con lo que previene el estreñimiento, y previene la aparición de cáncer de colon y el cáncer de mama.
Con respecto a la prevención del cáncer hay que destacar que la inulina posee propiedades bifidogénicas, es decir que, al igual que el yogur, estimula el incremento de bacterias beneficiosas en el intestino y reduce el nivel de bacterias patógenas. Todo ello determina una depuración del colon con el consiguiente beneficio para el organismo que esta menos expuesto a la aparición de enfermedades intestinales y desarrollo de tumores cancerosos.
Comparación de los cardos con las alcachofas
Las alcachofas por su superior riqueza en proteínas, fibra, hidratos de carbono, vitaminas y minerales son, dietéticamente hablando, superiores a los cardos. Los cardos, sin embargo, constituyen también un alimento muy interesante, especialmente por su contenido en calcio y por su poco poder calórico. por lo que pueden incluirse perfectamente como alimentos adecuados para la salud.
Las personas que tienen la presión arterial elevada deberían inclinarse hacia el consumo de las alcachofas, dado que su contenido en sodio es inferior y resultan mas diuréticas que los cardos. Aunque un consumo moderado no conlleva al aumento de los niveles de tensión arterial, los cardos ciertamente poseen un nivel muy elevado de sodio y un consumo elevado de este alimento podría resultar peligroso.
Por otra parte, resultan particularmente interesantes para aquellas personas que están realizando una dieta para perder peso o para las personas que sudan mucho y pierden muchas sales como trabajadores de oficios duros o deportistas. Todos ellos pueden presentar problemas de hipotensión ( tensión arterial baja) con los consecuentes síntomas de mareos, debilidad, etc. Este alimento por su riqueza en sodio podría ayudar a mantener los niveles de sal más constantes y podría ayudar a evitar los mareos propios de los momentos en que este mineral está más bajo.
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SOJA
El consumo de soja se contempla en los países orientales como una alternativa al consumo de la carne. Supera al resto de las legumbres por su riqueza en proteínas y su gama completa de aminoácidos esenciales . Todo ello implica que la soja puede sustituir a la carne o a la leche animal, por lo que es un alimento especialmente recomendable en aquellas personas que decidan adoptar una dieta vegetariana o decidan prescindir de parte de la carne en sus dieta. 250 gramos de soja proporcionan el 30 % de la cantidad que se recomienda diariamente.Si la comparamos con la carne de pollo, su porcentaje de proteínas es casi indéntico y se acerca a un 40 %.
Una legumbre muy adecuada para la salud de los huesos
La soja es muy rica en calcio, con un contenido muy cercano al de la leche de vaca, por lo que puede aportar todas las propiedades de este mineral y , al mismo tiempo, resulta especialmente adecuada para aquellas personas que no toleran bien la leche o que no pueden tomarla porque tienen intolerancia a la lactosa, un componente que este alimento no posee. No debemos olvidar tampoco la importancia de este mineral en las personas que poseen osteoporosis, especialmente la mujeres menopáusicas o los hombres mayores. Hay que añadir que, además del calcio, una isoflavona, llamada daidzeína, también contribuye a prevenir la descalcificación ósea dado que disminuye la perdida de calcio de los propios huesos y su expulsión al exterior a través de la orina. Comer este alimento habitualmente es una buena manera de conservar los huesos en buen estado y prevenir fracturas. Una ración de 250 g de soja proporciona el 50 % de las necesidades diarias de calcio. No debemos olvidar que también posee mucha riqueza en fósforo, un mineral que es muy importante para el organismo ya que contribuye a la formación de los huesos después del calcio e interviene en la formación de muchas encimas, ademas de ser importante para la buena salud de los nervios y el buen funcionamiento del cerebro.
La soja es muy buena para la circulación
La soja constituye un alimento muy interesante para la circulación. Se ha comprobado como la sustitución de la proteína animal por este alimento puede reducir hasta en un 20 % la tasa de colesterol en la sangre. La isoflavona genisteína ayuda no solamente a disminuir el colesterol " malo " (LDL) y los triglicéridos sino que mejora la circulación en general al aumentar la flexibilidad de las arterias y hacer que la sangre fluya con mayor facilidad. Previene, por lo tanto, que el colesterol se deposite en las arterias y conduzca a la arteriosclerosis o que haya una mayor predisposición a sufrir alguna enfermedad cardíaca. Además de las isoflavonas también interviene en esta propiedad su contenido en ácidos grasos omega-3. Todo ello explicaría por qué las personas vegetarianas, que suelen consumir bastante soja, presentan unas arterias en mejor estado, mas flexibles y jóvenes . Sin embargo las propiedades cardiovasculares de este alimento no solamente son útiles para aquellas personas que coman exclusivamente vegetales. Se ha comprobado como en personas que comen habitualmente carne su nivel de colesterol se reducía o no aumentaba cuando se incluía una ración diaria de esta legumbre en la dieta . De alguna manera este alimento contrarresta los efectos negativos del colesterol de la carne animal.
Su contenido en potasio contrarresta el sodio, por lo que resulta muy adecuada en la dieta para la retención de líquidos. Además su contenido en magnesio, junto con el potasio, la hace ideal en el tratamiento de la hipertensión arterial. El potasio es un mineral que resulta también muy importante para mantener el corazón, los nervios y los riñones en buena forma.
La soja constituye un potente anticancerígeno
Estudios realizados en Japón, donde habitualmente la gente suele comer mucha sopa de soja, demostraron que una ingesta diaria de un plato de sopa reducía a 1/3 la posibilidad de desarrollar cánceres de estómago. Igualmente se ha comprobado como las isoflavonas de la soja detienen el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el cáncer de mama, de próstata, de útero y de colón. Parece ser que las isoflavonas genisteína y daidzeína neutralizan la propiedad cancerosa de los estrógenos.
Un alimento ideal para los problemas menstruales
Esta última propiedad no solamente es beneficiosa para detener el crecimiento de las células cancerosas, sino que genisteína y daidzeína y otros fitoestrógenos de la soja pueden reducir el exceso de estrógenos que se producen en el organismo de las mujeres antes de la menstruación y que son los responsables del mal humor, los sofocos, los síntomas depresivos u otros problemas relacionados con el síndrome premenstrual. Aún más interesante que la semilla cocida resulta ser la semilla germinada, dado que, al germinar el contenido de fitostrógenos aumenta mucho más por lo que aumentan sus propiedades.
Otras propiedades muy interesantes
El contenido en lecitina de la soja puede ayudar a reforzar la acetilcolina por lo que se considera interesante en la alimentación de los enfermos de Alzheimer.
La soja es un alimento muy recomendado para los diabéticos ya que, al liberar los azúcares poco a poco, estabiliza los niveles de azúcar en la sangre.
La soja posee abundante fibra que es muy adecuada para impedir el estreñimiento ya que este elemento favorece los movimientos del intestino y facilita la expulsión temprana de las heces.
Algunos médicos chinos utilizan dietas exclusivas de soja para curar verrugas. El tratamiento consiste en comer solamente este alimento hervido en agua sin sal durante tres veces al día tres días seguidos.
El aceite de soja es utilizado abundantemente en cosmética para el cuidado de la piel, especialmente el cuidado del cutis. Por contenido graso , se usa frecuentemente para la elaboración de mascarillas, cremas limpiadoras, cremas para la piel seca o cremas para la piel mixta.
¿ Como comer la soja?
La soja puede comerse como una legumbre más. Con ella pueden elaborarse todo tipo de platos. Se pueden realizar sopas, se pueden comer hervidas combinadas con otras verduras o pueden añadirse a las ensaladas. A diferencia del resto de las legumbres, la soja es mucho más digestiva y no produce los efectos propios de flatulencia que producirían otros parientes suyos como las habichuelas o los garbanzos.
Además de las legumbres, existen muchos derivados de estos productos ( brotes, leche, tofu, salsa, aceite, harina, etc.) todos ellos conservan o incluso acrecientan las propiedades de la semilla y pueden constituir una buena manera de ingerir este alimento.
Para una correcta asimilación de sus proteínas, la soja debe ponerse en remojo con agua durante la noche con un mínimo de 6 horas. Su cocción debe ser bastante larga, más o menos sobre las tres horas. La soja es rica en rafinosa, verbascosa y estaquiosa dos carbohidratos complemos que, junto con la genisteína, resultan difíciles de digerir y pueden producir flatulencias.
Como el resto de las legumbres, la semilla cruda se conserva bien y puede aguantar hasta medio año si se guarda en recipientes bien herméticos y secos, almacenados en un lugar fresco.
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SOJA
AVENA
La AVENA ( Avena sativa) es una planta de la familia de las familia de las poáceas. En realidad es un cereal, al igual que el arroz, el trigo o el maíz. Tradicionalmente se ha utilizado la avena para alimentar animales, bien sea para fabricar piensos o comiendo el grano directamente, lo cual les gusta mucho y fue la razón por la cual los romanos la llamaron "aveo", que significa deseo.
La avena es una planta que alcanza metro y medio de altura. Posee hojas lanceoladas de hasta unos 4 cm de longitud. Las flores aparecen en espigas, pero lo que más se conocen son los granos que maduran sobre la misma espiga. Alcanzan 1,5 cm y presentan una forma bastante alargada y estrecha, a diferencia del trigo que es más redondeado. Procede de Europa, donde todavía se puede encontrar en estado salvaje. Se encuentra cultivada en muchos lugares del mundo, siendo el centro y norte de Europa y el norte de América los países los países donde este cultivo abunda más. Los principales países productores son Rusia, Canadá, Estados Unidos, Polonia, Alemania, Finlandia y Suecia.
Actualmente es un cereal que esta muy valorado por sus propiedades alimentarias, hasta el punto que en Estados Unidos se ha convertido en el más utilizado, después del maíz.
Propiedades de la avena
Aunque tradicionalmente se ha utilizado la avena para la alimentación animal por su riqueza en proteínas, lo que les permitía conseguir músculos muy potentes y realizar grandes esfuerzos, es muy adecuada igualmente para el consumo humano. Se sabe que el cultivo de los cereales tiene unos 10.000 años de antigüedad y las referencias a este alimento son son muy antiguas puesto aparecen en textos de historiadores, como cuando Plinio, un historiador romano del siglo I DC, se refería a la fortaleza de los germánicos y decía que comían preparados realizados con avena. Fue a principios del siglo XX cuando este alimento comenzó a utilizarse como recurso alimentario más ampliamente , en forma de copos o papillas y dio lugar a la inmensa variedad de productos derivados de este cereal que poseemos hoy en día. Lo cierto es que la avena es la que contiene más proteínas dentro de los cereales después del trigo, lo que resulta muy útil para el desarrollo de los huesos y demás tejidos corporales. Ademas de proteínas, esta planta es muy rica en grasas, doblando al trigo, siendo la mayoría de ellas de carácter insaturado.
La avena es muy rica en hidratos de carbono, que se absorben lentamente en el organismo. Esto permite eliminar la sensación de hambre durante mucho tiempo sin necesidad de estar constantemente comiendo, lo que resulta muy útil en tratamientos de obesidad para aquellos que desean sentirse llenos sin tener que estar siempre "picando" o comiendo otros alimentos que no les permitirían rebajar el peso. . Esta misma propiedad puede ser útil para reducir la necesidad de comer que tienen muchas mujeres durante el síndrome premenstrual, eliminando otros alimentos menos recomendables como los dulces o la bollería. Por otra parte esta absorción lenta permite un mayor control de los niveles de azúcar, lo que determina que este cereal pueda ser comido por las personas diabéticas sin que tengan subidas bruscas de azúcar. Se han realizado estudios que han demostrado que un uso habitual de harina de avena puede hacer prescindir de buena parte de las dosis de insulina.
La avena, ventajas de la fibra soluble e insoluble.
La verdadera revolución dietética comenzó en la década de 1970 cuando diversos estudios se centraron analizar si la alimentación rica en fibras en los países africanos era la responsable de la ausencia de enfermedades tan habituales en occidente como las varices, el estreñimiento, el colesterol o el cáncer de colon. Estos estudios produjeron un boom de consumo de salvado, hasta que el Doctor Anderson del colegio de medicina de Kentucky demostró que era la fibra la que reducía los niveles de "colesterol malo "( LDL) y triglicéridos y aumentaba el " colesterol bueno" (HDL). (Más información sobre estos dos tipos de colesterol) Él realizo estos estudios satisfactoriamente en su propia persona con el consumo habitual de avena y vio como, después de algunas semanas de consumir este cereal con abundancia, su colesterol bajaba de 285 a 175. La avena posee un gran contenido en dos tipos de fibra: fibra insoluble muy adecuada para facilitar el transito intestinal y evitar el estreñimiento; y fibra soluble , que resulta también muy recomendable para reducir el colesterol, ya que dificulta su absorción intestinal. Esta propiedad se hace más destacada cuando se combina este cereal con una alimentación que contiene pocas grasas saturadas ( poco contenido en carnes grasas, leche entera o productos lácteos no desnatados o quesos muy curados) .
No hay que olvidar que, además de fibra soluble, su contenido en ácidos grasos Omega-6, ayudan también a disminuir el colesterol de la sangre. Las ventajas de la fibra soluble no terminan aquí. Este tipo de fibra tiene la propiedad de absorber partículas muy poco convenientes para el organismo, como elementos contaminantes que pueden producir cáncer en los intestinos, o estrógenos los cuales parecen tener una influencia determinante en la aparición de cánceres de mama o en el síndrome premenstrual.
Esta misma fibra es un buen recurso para mimar las mucosas digestivas, ejerciendo un papel suavizante y protector, por lo que resulta de mucha ayuda para tratar problemas del aparato digestivo, como la acidez estomacal, el dolor de estómago o los múltiples problemas de intestinos, especialmente aquellos muy sensibles a los cólicos. En una dieta de adelgazamiento resulta muy eficaz, y todavía podemos aumentar la dosis de fibra si utilizamos el salvado de avena, que es la cascara que cubre al grano. Este alimento puede reforzar las propiedades laxantes de algunas comidas con las cuales combina muy bien, especialmente con las sopas, al formar con el caldo un puré que ayuda a saciar el hambre y ayuda a eliminar las heces.
Ademas de vitaminas del grupo B, contienen minerales como hierro, calcio, zinc, sílice, yodo y fósforo. La avena es rica en hierro, un mineral que el cuerpo necesita para el transporte del oxigeno a las células del cuerpo. Una deficiencia de este mineral puede producir anemia con la consiguiente debilidad corporal y la palidez de la piel tan característica. El estreñimiento puede ser debido a veces a la falta de hierro. Sería muy prudente comer este cereal en ciertas épocas de la vida cuando puede hacer más falta, tal como ocurre en las mujeres cuando presentan menstruaciones con fuerte sangrado. El sílice resulta muy conveniente para el cuidado del cabello, porque puede prevenir la calvicie. La importancia del zinc en el sistema inmunológico es capital ya que ayuda a prevenir numerosas enfermedades de carácter infeccioso, como la gripe. Entre otras propiedades, favorece la cicatrización de las heridas y es uno de los minerales más necesarios para mantener la vista en buen estado, Es bien conocido el papel del calcio en el buen mantenimiento de los huesos y dientes y la prevención de la osteoporosis, una enfermedad que hace los huesos más débiles y mas proclives a la rotura y que afecta principalmente a la gente mayor. La avena supera al trigo en calcio, por lo que conviene tomarla habitualmente cuando se esta creciendo y durante el embarazo, además de la gente mayor. El yodo hace funcionar la tiroides y previene la formación del bocio.
Contiene muchos aminoácidos, como leucina, isoleucina y treonina , necesarios para el crecimiento infantil junto con la metionina que, además ayuda a eliminar el colesterol, al hacer que el hígado produzca más lecitina, y permite que el cuerpo pueda eliminar los materiales pesados.
¿Como comer la avena?
La avena se come fundamentalmente en forma de copos de avena que pueden añadirse al yogur o a la leche por la mañana, constituyendo un buen reconstituyente. La avena es especialmente utilizada para elaborar gachas y, junto con las frutas, es el componente básico del muesli, un plato que hizo muy famoso un médico suizo llamado Bircher-Berner que habitualmente lo daba a desayunar a sus pacientes. También puede utilizarse también en forma de harina refinada o integral ( es más conveniente esta última) para elaborar platos muy variados. En caso de que la harina sea integral deberá ponerse en remojo durante toda la noche.
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