FRAMBUESA


Las frambuesas son unos frutos que refrescan y estimulan el apetito. Una taza de frambuesas (125 gramos) contiene unos 10 gramos de fibra. Pese a su pequeño tamaño y a que su consumo, dentro de los hábitos alimenticios mediterráneos, se limita a su uso como fruta ornamental en distintos platos, es una gran portadora de fibra. A esta sustancia se le atribuye un destacado efecto protector del organismo, debido a un mecanismo de secuestro de sustancias potencialmente nocivas. La fibra "atrapa" determinados compuestos (ácidos biliares, colestero...) que son excretados junto con las heces, lo que beneficia a las personas con hipercolesterolemia o litiasis biliar. También acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de algunas de estas sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. Las frambuesas son una excelente fuente de vitamina C, nutriente con comprobada acción antioxidante, al igual que los flavonoides y el ácido elágico. Todos estos compuestos contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso del cáncer. Asimismo, la vitamina C tiene la capacidad de favorecer la absorción del hierro de los alimentos, por lo que mejora o previene la anemia ferropénica y la resistencia a las infecciones. Existen ciertas situaciones vitales en las que las necesidades orgánicas de vitamina C están aumentadas, como: embarazo, lactancia, tabaquismo, empleo de ciertos medicamentos, estrés y defensas disminuidas, práctica deportiva intensa, cáncer, Sida y enfermedades inflamatorias crónicas. En estas situaciones, el consumo de frambuesas u otras frutas ricas en vitamina C está especialmente indicado. Por su abundancia de ácido fólico o folatos, vitamina imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que tienen lugar en los primeros meses de gestación, su consumo resulta adecuado o interesante para las mujeres embarazadas para prevenir la espina bífida, alteración en el desarrollo del sistema nervioso (tubo neural) del feto. Por su elevado contenido en potasio y bajo en sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. No obstante, su consumo deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, a quienes toman diuréticos que eliminan potasio y a las personas con bulimia, debido a los episodios de vómitos autoinducidos que provocan grandes pérdidas de este mineral, les conviene el consumo de frambuesa.

COCO


La composición del coco varía a medida que éste madura. La grasa constituye el principal componente tras el agua y es rica en ácidos grasos saturados (88,6% del total), por lo que su valor calórico es el más alto de todas las frutas. Aporta una baja cantidad de hidratos de carbono y menor aún de proteínas. Así mismo, el coco es rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en potasio. En cuanto a otros nutrientes, destaca su aporte de fibra, que mejora el tránsito intestinal y contribuye a reducir el riesgo de ciertas alteraciones y enfermedades. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El calcio y el fósforo, también intervienen en la formación de huesos y dientes, y el calcio, colabora además en la transmisión del impulso nervioso y en la actividad muscular normal. El fósforo participa en el metabolismo energético. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Destaca además su contenido de vitamina E, de acción antioxidante y de ciertas vitaminas hidrosolubles del grupo B, necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.
El coco es un fruto muy aromático y de sabor intenso y agradable. Teniendo en cuenta sus propiedades nutritivas, su consumo ocasional y en cantidades moderadas, se considera adecuado para todos los segmentos de la población sana: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores. El consumo "excesivo" de alimentos ricos en grasas saturadas provoca un aumento de los niveles de colesterol en sangre (hipercolesterolemia). Sin embargo, el coco es una fruta que en nuestro país se consume en cantidades muy pequeñas y contadas ocasiones, por lo que su consumo en fresco no plantea ningún inconveniente para la salud, es más, enriquece nuestra alimentación en sustancias nutritivas y en sabores y aromas gran cantidad de platos de nuestra gastronomía.Además, es muy rico en sales minerales que participan en la mineralización de los huesos (magnesio, fósforo, calcio) y en cuanto a otras sustancias beneficiosas que aporta, destaca su contenido de fibra, que le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia (niveles de azúcar en la sangre) en la persona que tiene diabetes. Por su alto valor energético, deben moderar su consumo las personas que tienen exceso de peso y por su elevado aporte de potasio, no se aconseja a quienes tienen insuficiencia renal y requieren de una dieta controlada en dicho mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo, ya que en el coco abunda dicho mineral.
F:frutas.consumer.es

KIWI


PROPIEDADES NUTRITIVAS Su componente mayoritario es el agua. Es de moderado aporte calórico, por su cantidad de hidratos de carbono. Destaca su contenido en vitamina C; más del doble que una naranja, y vitaminas del grupo B, entre ellas el ácido fólico. Así mismo es rico en minerales como potasio, magnesio y fibra, soluble e insoluble, con un potente efecto laxante. La fibra mejora el tránsito intestinal. La vitamina C interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El ácido fólico colabora en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material genético y la formación anticuerpos del sistema inmunológico. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
Por su aporte de vitaminas C y ácido fólico, se recomienda especialmente a quienes tienen un mayor riesgo de sufrir carencias de dichos nutrientes: personas que no toleran o le disgustan los cítricos, el pimiento u otros vegetales, que son fuente casi exclusiva de vitamina C en nuestra alimentación o para personas cuyas necesidades nutritivas están aumentadas. Algunas de estas situaciones son: periodos de crecimiento, embarazo y lactancia materna. Así mismo, el tabaco, el abuso del alcohol, el empleo de ciertos medicamentos, el estrés y defensas disminuidas, la actividad física intensa, el cáncer y el Sida, las pérdidas digestivas originadas enfermedades inflamatorias crónicas. La vitamina C, como antioxidante, contribuye a reducir el riesgo de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares, las degenerativas e incluso el cáncer. Además, debido a que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, se aconseja en caso de anemia ferropénica, acompañando a los alimentos ricos en hierro o a los suplementos de este mineral ya que esto acelera la recuperación. Su riqueza en ácido fólico confiere al kiwi la propiedad de mejorar o prevenir anemias y reducir el riesgo cardiovascular y de espina bífida, un trastorno del sistema nervioso que puede darse en el feto durante los primeros meses de gestación. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes. Ejerce un efecto saciante, lo que beneficia a las personas que llevan a cabo una dieta para perder peso. Además, por su abundancia de potasio y bajo aporte de sodio, resultan muy recomendables para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón. Su contenido de potasio, deberán tenerlo en cuenta las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas especiales controladas en este mineral. Sin embargo, quienes toman diuréticos que eliminan potasio y las personas con bulimia se beneficiarán de su consumo.
Fuente:frutas.consumer.es

PEREJIL

Es la planta más rica en vitamina A y por su alto contenido en clorofila es también un excelente desinfectante intestinal y de las vías urinarias. Estimula es apetito y facilita la digestión, ejerce una beneficiosa acción sobre la circulación sanguínea. (Para los problemas circulatorios está especialmente indicada la infusión de semillas de perejil). El jugo del perejil tiene un sabor muy fuerte; se puede mezclar con otros jugos (zanahorias, manzana, apio) o tomarlo en pequeñas dosis con fines terapéuticos; una cucharadita de jugo de perejil en ayunas, es un eficaz remedio contra la blenorragia (purgaciones) y la infecciones urinarias en general. Introducido directamente en el ojo como si fuera colirio, es contra las oftalmías. Diurético para tratar el reuma, gotas y ciática, tomar en cocimiento una taza cada 6 horas. Pero su virtud esencial es regulador de los períodos, beber una taza de infusión caliente cada 6 horas. Indicaciones: Infecciones intestinales y urinarias problemas circulatorios, oftalmías, reuma, gota, ciática, menstruaciones irregulares.

COL (BERZA)

Muy rica en vitaminas y minerales (azufre, arsénico, calcio, yodo y magnesio), la col es un alimeno de primer orden de cuyas excelentes cualidades dietéticas y curativas se priva mucha gente por la generalizada costumbre de comerla hervida. Efectivamente la col hervid no sólo pierde casi todas sus propiedades, sino que además se vuelve indigesta y flatulenta. La col se ha de comer cruda, finamente cortada. Con col y manzana a partes iguales, condimentada cona ceite común o con yogur, se prepara una ensalada deliciosa e insuperalbe en cuanto acualidades dietéticas. Su mucílago hace que sea adecuada contra el estreñimiento y a clorofila y los compuestos de azufre la convierten en eficaz desinfectante, por lo que la col cruda ejerce una acción sumamente beneficiosa en el área intestinal, inclus para la eliminación de parásitos. También está indicada en las afecciones pulmonares y en la insuficiencia tiroidea, y a base de jugo de col cruda se han obtenido curaciones espectacuales en caso de úlcera. La choucroute, col fermentada con sal, es un excelente depurativo intestinal. Indicaciones: afecciones intestinales, úlceras, anemia, desmineralizacón, afecciones pulmonares, insuficiencia toroidea.

TIPS

MORAS aceite acidez acné afrodisíacos aftas agotamiento albúmina alergia alzheimer amenorrea aminoácidos analgésico anemia anginas anorexia ansiedad antibacteriano anticancerígeno antidepresivo antiinflamatorio antimicrobiano antioxidante antiséptico arenillas arteriosclerosis articulaciones artritis asma astenia astringente bazo belleza betacaroteno bronquitis bulimia cabello calambres calvicie capilares catarros celiaquía celulitis cicatrizante circulación cirrosis cistitis ciática colesterol congestión conjuntivitis corazón cálculos cáncer cáncer de colon cólicos d defensas depresión depurador desintoxicante diabetes diarrea diarreas digestivo dismenorrea diurético dolor dolores de cabeza eczemas edemas encías enérgetico equinácea escarlatina espasmos espermatorrea estimulante estreñimiento estrés estómago expectorante fatiga fiebre flebitis forúnculos frigidez garganta gastroenteritis gastrointestinal gingivitis gluten gonorrea gota gripe gárgaras hemorragias hemorroides hepatitis hepático heridas herpes hidratos hipertemia hipertensión huesos humectante hígado ictericia impotencia inapetencia indigestión infartos infección inflamación inmunoestimulante insomnio intestinal intoxicación jaquecas labios laxante leucorrea llagas lumbago mareos medicina alternativa menopausia minerales muscular nervios neumonia neurastenia obesidad oftalmías osteoporosis otitis palpitaciones parásitos piel potasio presión proteínas próstata pulmonía quemaduras radicales libres relajación renal resfríos reuma rinitis riñones sabañones salud natural sarampión sedante sinusitis suavidad tiroides tiña tos triglicéridos tuberculosis tumor uremia uretritis vaginismo verrugas vesícula vitamina vitamina b vitamina c vitamina e várices vómitos ácido úrico úlcera úlceras
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